Sobre todas las mercancías y servicios se aplica un impuesto especial que se denomina Goods and Services Tax (GTS).
Esta tasa supone un incremento del 12,5% del precio final, del artículo o servicio, y ya va incluído en este. Los visitantes no pueden reclamar que les sea devuelto este importe cuando abandonen el país. Sin embargo cuando la compra se envía directamente a la dirección del país de origen de un visitante esta tasa no será incluída.
Los artículos adquiridos en Nueva Zelanda pueden ser importados libres de impuestos siempre que la persona sea mayor de 17 años y siempre que no se infrinjan las siguientes normas:
Al dejar Nueva Zelanda, cada visitante ha de pagar una tasa que oscila entre los 22 y los 25 $NZ. Hay que tener en cuenta de que esta tasa no va incluída en el billete de avión.
Debido a la importancia que tiene la agricultura en Nueva Zelanda esta terminantemente prohibido introducir en el país todo tipo de alimentos (productos cárnicos, productos láctos, fruta y verdura). También hay restricciones relativas a productos animales elaborados con piel o artículos de madera de especies protegidas.
Todo aquel elemento animal o vegetal susceptible de transportar alguna plaga o enfermedad es controlado con periodos de cuarentena, incluso puede llegar a ser denegada su entrada.
Las personas que traten de introducir estos elementos ilegalmente están expuestos a cuantiosas multas.
Si existiesen dudas por parte del visitante acerca de los artículos que sí está permitido introducir en Nueva Zelanda, se debe colocar dicho articulo, especialmente si es fruta, en alguna de las bandejas que hay preparadas en la zona de inmigración a la llegada al aeropuerto y esperar a que las autoridades correspondientes dictaminen como proceder.
Para más información lo mejor es dirigirse directamente a la embajada de Nueva Zelanda o al consulado correspondiente. También puede pedirse información al Ministerio de Agricultura y Bosques al Servicio de Aduanas de Nueva Zelanda.
La importanción de armas de fuego (a menos que sea por parte de algún miembro de la polícia y que este hecho vaya debidamente documentado) y medicamentos (a menos que vayan acompañados de la debira receta médica), están prohibidas.
A la hora de abandonar el país también existen algunas restricciones de los artículos. El viajero no puede llevar consigo cualquiera de los objetos fabricados con materiales animales o vegetales de especies protegidas (mafil o kiwis). Las antiguedades y piezas de arte maorí también están protegidas, han de pasar estrictos controles que protegen el patrimonio cultural de las islas.
Los alimentos, sobretodo lácteos y frutas, no pueden ser sacados de Nueva Zelanda. Pero tampoco carne ni bebidas alcoholicas como vino.